Monumento a los Derechos Humanos, de Mariano González Beltrán (Murcia, 1948), situado en el Consejo de Europa, Estrasburgo
González Beltrán, uno de los escultores españoles más importantes de su generación, es autor de una amplia obra difundida internacionalmente, en especial en Europa y Estados Unidos.
Según el escultor, el Monumento a los Derechos Humanos "representa el ciclo de la vida, un círculo que comprende desde el principio de los tiempos la unión de los hombres, desde la gestación de la vida a su ocaso, desde una mujer embarazada hasta la vejez".
"Sólo una sociedad que vive en armonía, sin romper ese círculo, alcanza el respeto a todos sus semejantes".
"La imagen del círculo me surgió de forma imprevista, seguramente por aquello de que es un símbolo ancestral compartido de forma colectiva, un arquetipo impregnado de significado en nuestra cultura humana desde hace milenios."
"Si unas formas tienden a la abstracción y otras al realismo, es porque creo que es la forma que encontré de demostrar que todo puede armonizarse, unirse, cuando se quiere, sin que exista el rechazo".
